"Mi carrera"

11:22 jueves, 25 de marzo de 2010

Tarde, pero aquí llega mi crónica, que por razones academicas no he podido hacer.

Viernes 5 Marzo:

En realidad fue un día de bastantes dudas, típicos nervios antes de una carrera de este tipo donde pensamientos del tipo: ¿por qué cojones me apunte en esto?¿terminaré la carrera, son 42 kilometrazos que agüita?¿en que condiciones?¿y si me rajo ahora y me lo paso de putísima madre en Las Palmas con mis colegas?

Hay que decir, que durante el trayecto en barco, gracias a don Yeray, que siempre estuvo ahí, animando y aconsejándome sobre como hacer las cosas,haciéndome ver, lo que posteriormente yo descubriría, merece la pena hacer una "locura" así.

Sábado 6 Marzo:

Alberto y yo nos levantamos temprano,un poco tarde para lo que pensabamos, pero temprano (jeje).Desayunamos lo más rápido posible y salimos zumbando a buscar a Josué, que muy amablemente nos había comprado unos cafés.

Durante todo el trayecto en guagua, a pesar de lo que comentó Alber, estuvimos bastante tranquilos, vacilando y soltando nuestras típicas pajas que de una manera u otra hacía que la carrera estuviese en un segundo plano por un tiempo.

Llegamos a la salida, aquí ya,empiezo a tener nervios de verdad, a mirar a todos los compañeros y ver que:¿por qué coño vengo en botas?, parezco un poco mongo ...

Después de hablar con Mamerto, el encargado de que la carrera fuese correctamente,pasamos por el control de chip, y nos colocamos en la meta.
Alber, entre nervios y risas nos da un beso a cada uno, dejándonos ver que va a ser mucho más duro de lo que hubieramos pensado y que sentado en un sillón 42 km se hacen fáciles.

Los primeros km, transcurren de manera natural, Alber se nos había escapado en los primeros metros,mientras que Josué y yo, a un ritmo bastante bueno vamos al final del pelotón.

Comienzan los primeros desniveles, la gente alterna un paso lento con correr.Josu y yo a lo nuestro, siguiéndo el plan establecido, llegar a Teror lo más fresco posible en el menor tiempo.

En este momento, Josu, sufre de la primera rodilla, se pone reflex (cre0) y seguimos, a un ritmo más suava para no forzar mucho y darle tregua a su rodilla.
Conseguimos así aguantar varios km juntos, pero llega un punto, quizá de los más malos del recorrido, en el que estamos Josué y yo separados y en ese momento sólos, miro hacia atrás y lo veo que estaba cojeando demasiado.Doy la vuelta ( obviamente es una carrera,pero no voy a dejar a nadie tirado en el campo) y lo acompaño un poco. Él insiste en que vaya a mi ritmo que ya me cogerá. Así es, justo antes de llegar a Teror, cuando le sacaba aprox. unos 10 min, subiendo una cuesta veo que una persona subiendo a tope de una manera un poco rara, pero que había descubierto una forma de ascender mucho más que efectiva, dejándome atrás a mí, que estaba sano.


Una vez llego a Teror, la gente animando me sube la moral y aunque iba bien, estaba un poco perdido, tanto por la distancia y por no saber realmente el tiempo que había empleado.

Comí de lo que pude, ya que había bastante gente y era estrecho.Hablo con la gente y todos dicen los mismo, que el terreno está mejor,salvo el barranco,pero que quedan un par de cuestas que nos vamos a "cagar".Para mí pienso: estos canariones, si piensan que lo que hemos pasado son cuestas, cuando vayan a la Transvulcania, les va a dar algo...

En ese momento llega Josué y descansando un poco, continuamos el camino conjuntamente.

A la salida de Teror, nos esperaba la primera sorpresa...una magnífica cuesta, en la que por no pararme a descansar me alejo de Josué lo suficiente,para que cuando yo llegase al canal me llamara Yeray para decirme que Josu había abandonado. Viendo que estaba bastante fresco y que ahora empezaba otra carrera, llamo a Alberto y me pongo a correr ( tb porque estaba sólo y deba un poco de cosa) me motivo muchísimo cuando me dice que pasó por donde yo me encontraba hace unos 20-25 min.

Cojo un ritmo impresionante, adelantando cerca de 50 personas en ese tramo y llego al barranco... aquí agradezco haber llevado botas, sin duda, fue el peor tramo de todos, pero dentro de lo que cabe, mi calzado me permitía correr. Coincido con un chaval de la Norte-Sur con el que posteriormente haría bastantes km.

El barranco para ser 3km me parecía eterno, además de encontrarte a una loca, que daba bastante miedo.
Justo al salir del barranco, te encuentras con la segunda cuesta, de cemento, pero que comparada con el barranco hasta daban ganas de subirla.Tiro de orgullo palmero, y el hecho haber subido por el planto desde que soy pequeño, hace que la cuesta la pase bastante rápido, cuestión de 2-3 min, casi corriendo. Pasamos por un pequeño pueblito, en el que la pregunta obligada era: ¿ queda mucho para los Giles?...casi mejor no saber nada, no porque lo que venía era durísimo, sino porque quedaban como unos 7 km todavía por delante.

Quizá,en este punto es donde ya sabiendo que me quedan menos de 15 km para el final de la carrera y conociéndo esta distancia bastante bien,es donde ya no escatimo en nada, tiro como mejor pueda y voy tocando el límite en ciertos tramos.En realidad, mi segundo tramo de carrera fue mucho mejor, ya no sólo porque los nervios habían desaparecido,sino porque me encontraba realmente bien, sin molestias de ningún tipo y con una distancia por delante que depués de lo que había hecho, terminaba si o sí.

Nos encontramos con la "cuesta" comparable tranquilamente al Camino de Juan Mayor en La Palma, a día de hoy,sigue siendo el camino por donde peor he caminado y que Las Deseadas a su lado sean una coña ( para que cojan el símil ).Llegue al final con el corazón en la boca y los pulmones sin aire, pero era eso,o pararme 4 veces para subir ese desnivel.

Me llama Lugo, tenía que pensar que estaba muertísimo porque estaba acabado de subir la cuesta y no podía ni hablar pero estaba fresco, aunque empezando a notar típicas molestias en las rodillas y cuadriceps. Miro hacia arriba y me parece ver a Alber, aunque a día de hoy no sé porque no lo llamé,quizá me sacaría unos diez min o menos en ese momento. Veo que empieza a trotar y yo desde abajo subo lo más rápido que me permite el cuerpo esa última subida.LLego a los Giles, y sin parame salvo para beber agua y comerme un plátano que engullo de una manera brutal sigo mi camino.

Me dicen que quedan 5 km y ya motivadísimo empiezo a trotar pero no veo a Alber por ningún lado. El tramo último era feo de cojones, la sensación de que un yonki podía salir y violarme era máx.Consigo ver el auditorio, en ese momento escuchaba la canción de piratas del caribe y troto un poco, pero empiezo a notar que todo me duele y que aunque me quedaba algo de fuerza tenía que guardarla para el final, ya que no sabía lo que me iba a encontrar.

Camino rapídisimo, casi que iba a marcha, tirando de físico mientras que la cabeza me animaba a convercerme a mi mismo de que era llegar o llegar, no habían más opciones.
Enfilo la última recta, veo a los chicos,me emociono por ver a mi gente y ver que lo que he sufrido durante horas está apunto de acabar. Intento correr pero me duele todo,casi lloro del dolor en las piernas, pero que coño, son 100 metros y hago un esfuerzo y entro a meta.

Tengo que decir,que a pesar de ser duro, físicamente tuve la suerte de aguantar bastantes km en plan conservador pero a un ritmo considerablemente bueno, al fin y al cabo , 7 horas en una maratón de este tipo, para ser la primera vez que hacía un esfuerzo así estoy más que contento.

Lo más curioso que me pasó, fue a la llegada,a pesar de estar muerto lo primero que pensé fue: lo haría otra vez sin dudarlo... y aquí estoy, pensando en la cruza, aunque para esta hay que entrenar un poco más, para quién sabe , dominar esos últimos 5 km fatídicos.

Muchas gracias a todos mis amigos,a Josué por echarle los huevos que le pusiste, tocado de las dos rodillas y tirando mucho mejor que gente que vive de esto. A Alber, poco puedo decir de él, porque sólo lo vi los primeros 15 segundos de carrera.

Al resto, nos vemos en la cruza,vamos a sufrir, pero aseguro que merece la pena hacer el esfuerzo por llegar a meta, cosa que no mucha gente puede hacer, por lo que te sientes más especial si cabe.

Espero que Transbrothers tenga nuevas incorporaciones,Lugo, Daura, Arnal,Bilbo , que aunque no puedan realizar quizá grandes distancias, las pruebas más "pequeñas" también son una muy buena experiencia.

Un abrazo, compañeros!!

Reacciones: 
Enlaces a esta entrada

Crónica Transgrancanaria 2010

22:25 martes, 16 de marzo de 2010

El 5 de Marzo, como casi todos saben, tuvo lugar la Transgrancanaria. He estado pensando en hacer una crónica bien hecha/bien escrita, pero me llevaría demasiado tiempo, así que aprovecho lo que escribí en el mail y así lo pongo para que todos puedan leerlo. La próxima vez me lo curraré más :P


TRANSGRANCANARIA 2010. Distancia: 43,700 KM

Así, para empezar, la TGC estuvo bien. Dura. Más dura de lo que pensábamos. Ya no por la distancia (que por supuesto también: 43,700 es algo a lo que hay que empezar a tenerle respeto), sino sobre todo por el terreno: si bien empezaba bien (senderos, etc.), había partes en las que no se podía correr (caminos muy estrechos, donde había que mirar bien dónde se pisaba) y otras muy muy malas para los pies (el famoso y maldito eterno barranco)... Pero esto es una carrera de montaña, y ahí reside el encanto.



Salida a las 10.00: fruto de la emoción, salgo trotando-corriendo, igual que el 80% de los participantes... Voy bien, para nada dándolo todo, pero sí a un ritmo que considero bueno. Estoy así durante al menos un par de km., descansando (= caminando con zancada larga) en los repechos. Llego a la Cruz de Tejada, que estaría a unos 5km, en unos 40min. como mucho. Voy bien. Subo una montañita y empiezo a bajar, nuevamente corriendo, junto con otros muchos participantes, un sendero bastante empinado y lleno de piedras. En una de estas, y cuando no llevaba más de 10km. de carrera, piso mal y casi me voy de bruces... El problema ya no fue la cuasicaída, sino que me salió una ampolla tremenda en el pie. Problema. Y problema gordo. Aún no me dolía demasiado, pero sí lo suficiente como para saber que ya no iba a poder correr demasiado...

Aún así, llegué a Teror (18km aprox.) en 2h10', tiempo bueno y que entraba dentro de mis planes. No iba nada mal, la verdad. 5 minutos en el avituallamiento, que por cierto estaba bastante bien (bocadillos, frutos secos, bebida isotónica, agua y bastante fruta), aunque un poco estrecho dada la cantidad de gente con la que coincidí. Antes de llegar me encontré con un grupete, con los que hablé un poco y me dijeron que la cosa después de Teror iba a estar mejor en cuanto a pendiente, pero que el camino era más duro y tenía dos subidas rompepiernas antes de llegar a los Giles (2º avituallamiento). Sobre todo, que pensara que "había tías en pelotas cuando llegase al barranco" xD



Salgo de Teror y me dirijo a Finca Osorio (o eso creo)... tras atravesarla, hay que subir una montañita que nos deja en un pequeño canal, que nos acompaña un buen rato. La niebla era espesísima y no se veía casi nada. Es como si se estuviera en medio de una nube, muy húmeda: lo suficiente como para ponerme el sueter y notar lluvia. Cuando empiezo la bajada, una cuesta que ahora recuerdo infernal, viene a marcar el resto de la carrera: una cuesta muy empinada, que me pasa factura en la rodilla y en las ampollas (han hecho aparición otras, de igual tamaño que la anterior). Tengo que parar, que yo recuerde al menos una vez, porque no podía pisar bien del dolor. Al llegar abajo me doy cuenta de que empieza una nueva Trans para mí, y que el objetivo de acercarme lo máximo posible a las 5 horas ya se ha evaporado (y eso que iba muy bien). Ahora tengo que llegar, lo mejor posible, y me planteo al menos quedar 1º de los Transbrothers participantes.

Desde este punto, y hasta el famoso barranco, bajo caminando. Creo que solo pude trotar una vez por asfalto porque veía a algunas personas animar. El resto, caminando todo el tiempo. Pasamos por pueblitos de 4 casas y veo a gente de la Trans de 123km adelantarme. Esta gente es extraterrestre, qué animalada... Antes de llegar al barranco, tenía la sensación de llevar ya un huevo de km. en las piernas, pero la ausencia absoluta de puntos de kilometraje me empieza a desesperar... le pregunto a una doña muy autóctona por Los Giles, y solo con la cara con la que me mira me confirma que queda UN HUEVO. Peter me llama y me dice que va a buen ritmo, que le saco solo media hora y que cree que me coge en nada. La verdad es que pensaba que así iba a ser, porque había perdido mucho ritmo e iba demasiado lento por el dolor.


Por si fuera poco, llego al barranco y empieza mi martirio: piedras enormes, constantemente, durante todo el recorrido, se me clavan en las ampollas durante un tiempo que me pareció una eternidad. Hasta algún gemido de dolor tuve que soltar... dejé de oír música del cansancio y del dolor, y me pasaron todo tipo de pensamientos negativos. Fue un momento crítico para mí en la carrera: no pensé en el abandono, pero realmente lo pasé mal. Encima llamo a los chicos y me confirman que Josu se retiró...


Al llegar al final del barranco, empieza una subida de cemento dura, pero que, al lado del barranco, me parecía hasta apetecible, ya que no me dolían tanto las ampollas. Quiero decir: me dolían como no me había dolido nunca, pero el barranco era el infierno al lado de esto. De hecho, hasta recuperé un poco el ritmo, que había perdido por completo desde hacía tiempo. Tras la subida y un poco de senderos, llega una nueva subida por carretera y luego sendero, muy muy empinada. me encuentro con un participante de la de 123km, quejándose duramente de la organización: "esto no es ni carrera ni es montaña (...) qué necesidad habrá de ponernos por aquí. Parece que a más dureza, mejor". No comparto al 100% sus palabras, pero si es verdad que la carrera, durante los últimos km era un poco fea.


Tras esta subida, llego finalmente a Los Giles. Veo Las Canteras mucho más cerca que nunca, y ahora sí, solo queda bajada. Pero bajada de verdad. Me como un plátano, bebo agua y me piro con la misma de allí: solo quería llegar a meta. Quedaban solo 5 km.por delante, y había que echar el resto: aguantándome el dolor como podía, empiezo a trotar. Adelanto incluso a algún participante, lo que me motiva. Hablo con Naira y con Josué, ya en meta, para avisar de que voy a llegar. A los 3km. me pongo mi "powersong" y sigo yendo lo más deprisa que mis doloridos pies me lo permiten. Veo el auditorio perfectamente, y si bien esta parte del camino era aún más fea que la anterior, "piso" el acelerador a todo lo que me daba e incluso empiezo a correr. Casi me salen lágrimas del dolor, de la rabia, de la emoción y de las ganas de llegar... tomo una curva y veo el mar, delante mía, tan cerca y dándome una bienvenida realmente esperada. Adelanto a otro hombre y la policía, que me ve unos metros antes, para la circulación por la carretera para que pueda cruzarla. Salto una valla (!!!) y enfilo como un galgo la avenida del auditorio, no sin antes cruzar un aparcamiento de tierra (!?!?). Miro varias veces atrás, por si Peter venía corriendo y así evitar que me adelante en meta (algo que había hecho varias veces durante los últimos 10km ;) pero no lo veo. Nada más pisar la avenida, veo a los chicos en una esquina. Subidón tremendo de ánimos, y empiezo a echar toda la rabia acumulada: corro con ellos unos metros, soltando todos los insultos que podía, por rabia, emoción...sobre todo por rabia por lo bien que iba y lo mal que acabé. Me quedan menos de 100 metros y veo a una mujer a unos 20. Me pego un sprint tremendo y la adelanto a 50 metros del final. Aplausos de todas las gradas, los chicos animando y entro en meta soltando todo lo que tenía dentro... Tiempo: 6h35'.



Puntos a favor de la TGC: buena organización, avituallamientos correctos y señalización mejor de lo esperado... (aunque si fuera por la noche, la cosa hubiera estado algo fea, me temo).


Puntos en contra: 50€ son excesivos para la media. Recorrido muy feo los últimos km. Foto de llegada: 12€! :S Pero sobre todo, falta de puntos kilométricos indicativos. Al menos cada 5km, no hubiera costado nada ponerlos junto a las tablas de indicación de recorrido.


Cosas a aprender: comprarme unos calcetines especiales: llevé los que a la Transvulcania (gruesos), pero debería haberme puesto otros más. Aún así, tuve mala suerte con la cuasicaida que me hizo surgir la ampolla "principal".


¿El año que viene? El tiempo lo dirá: no guardo el mejor recuerdo, aunque estoy muy orgulloso de ser finisher. No es la carrera más bonita como para repetir, sobre todo si se compara con la Transvulcania...pero bueno, ya se verá. Lo digo sobre todo porque la última parte no está en consonancia con el resto...


Debe ser que tengo demasiado buen recuerdo de la Transvulcania...

Reacciones: 
Enlaces a esta entrada